El Precio como Estimulador de la Demanda
Muchos hoteles consideran reducir sus tarifas en épocas de recesión para atraer más clientes. Sin embargo, esto puede tener consecuencias estratégicas y de calidad. El precio es un elemento flexible en el mix de marketing, pero la competencia de precios puede llevar a estrategias equivocadas. Además, es importante analizar la coherencia de nuestra estrategia de marketing y la elasticidad de la demanda. Cada hotel debe evaluar cómo reacciona la demanda ante cambios en el precio.
- Un precio alto, siempre que la estrategia de marketing sea coherente, es percibido por el cliente como sinónimo de calidad y eficacia
- Es por ello que la reducciór de tarifas no siempre no siempre genera un incremento proporcional de la demand
- En condiciones normales, y con una buena propuesta de valor por parte del establecimiento hotelero, tampoco debería darse el caso contrario
- Es decir, un incremento del precio no debería reducir la demanda

En repetidas ocasiones muchos establecimientos hoteleros sienten la tentación de sacrificar sus ingresos con objeto de estimular la demanda en un intento de arañar cuota de mercado a establecimientos de categorías inferiores.
En períodos de recesión económica, donde la demanda se ha visto afectada considerablemente y en especial la de establecimientos de alto nivel, y en consecuencia de precios por encima de la media de la ciudad, es normal que dichos establecimientos piensen que una reducción significativa de sus tarifas pueda estimular la demanda hacia sus hoteles.
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