Pensar globalmente ya no basta para operar un hotel
La Hotelería internacional exige algo más que seguir tendencias globales. Analizo seis tensiones que están transformando la demanda, el talento, la distribución, el posicionamiento y la rentabilidad, y propongo un método práctico para convertir los cambios de cada mercado en mejores decisiones para el hotel.
- La nueva agenda internacional se compone de tensiones, no de modas
- Convertir la mirada internacional en decisiones del hotel
- Todos habían comprado una habitación, pero ninguno había comprado exactamente lo mismo
- Sus referencias de calidad, su relación con el tiempo, su tolerancia a la incertidumbre y su manera de interpretar el servicio eran diferentes

En una misma mañana he visto llegar a un hotel a una familia que había volado durante doce horas, a una pareja procedente de un país vecino, a un ejecutivo que apenas permanecería una noche y a un grupo cuyo viaje dependía de conexiones aéreas, visados y horarios imposibles de controlar. Todos habían comprado una habitación, pero ninguno había comprado exactamente lo mismo. Sus referencias de calidad, su relación con el tiempo, su tolerancia a la incertidumbre y su manera de interpretar el servicio eran diferentes.
Esa diversidad convierte la Hotelería internacional en una actividad mucho más compleja que vender alojamiento a personas de distintos países.
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