Para empezar cada vez me gusta menos eso de “gestionar personas”, me suena demasiado impersonal, parece como si cosificara al ser humano. Debemos empezar a cambiar el lenguaje para poder cambiar la realidad.
Dicho esto, vamos al meollo. No puedo gestionar, perdón, relacionarme adecuadamente en la organización con quien no conozco. Cada trabajador, cada persona es un mundo, con sus gustos, sus motivaciones, sus debilidades, y sólo cuando la estrategia de la organización conlleve saber de estas diferencias podrá sacar el máximo partido de cada uno de sus miembros.

Puedes desbloquear esta Publicación
y Leerla Ahora por solo 1.00€
No te pierdas ninguna Publicación
Elige una suscripción y descubre sus ventajas al instante.
El conocimiento no es un fenómeno estático, por el contrario, supone una evolución, un cambio constante puesto que cada sujeto evoluciona, ya sea por estímulos internos (nuevos gustos, madurez, experiencias vividas) o estímulos externos (cursos, relación con los compañeros, propia evolución de la organización que afecta al trabajador). Por tanto acercarse al trabajador, a la persona no es un hecho puntual, sino que es un estado permanente.
Del conocimiento viene la eficacia no sólo del trabajador, sino también de la dirección. Ésta es eficaz cuando es capaz de encontrar el puesto adecuado para cada trabajador. No hay malos trabajadores, sino puestos de trabajo mal elegidos.
La gran variedad de personas requiere por parte de la organización un auténtico esfuerzo de microsegmentación, de fidelización gestionada individualmente, de análisis del puesto de trabajo y de integración de la diferencia.
Cada uno es de su padre y de su madre pero el objetivo es común, y la diversidad es un activo.

Creo genuinamente que la mejor manera de conocer el valor de un Coach Hotelero es probarlo primero de forma gratuita y conocerle. 