Empezamos definiendo un propósito para su Negocio, o más de uno.
Todo lo que hacemos obedece a un ‘porqué‘. ¿Cuál es el ‘porqué‘ de su negocio?
Un propósito claramente definido aumenta la conexión emocional de su equipo con su empresa. Estar en este negocio a propósito y con un propósito es lo que separa a los buenos establecimientos de los grandes establecimientos.
Identifiquemos los valores innegociables de su esablecimiento.
Todos tenemos un conjunto de valores personales que guían las decisiones que tomamos.
Si un establecimiento no comparte explícitamente sus valores con su equipo, el status quo y la mediocridad se convierten en un estándar de la operación.
Su marca es el alma de su Establecimiento.
Ayuda a guiar la experiencia que sus empleados brindan a sus clientes.
La marca es más que atributos visuales o componentes especificos de su negocio. Si bien los logotipos, las fuentes y los activos digitales son importantes, es su equipo el que da vida a su marca y en definitiva quien la transmite a sus clientes.
La experiencia que brinda a sus clientes es un recuerdo que valorarán y asociarán a su marca.
La cultura de cada empresa hotelera es el ingrediente secreto que lo separa de su competencia.
Tratar a su equipo de la misma manera en que se le pide que trate a sus clientes es su única ventaja competitiva en el negocio hotelero.
No deje esto al azar.
Cómo hacer lo que hay que hacer, en definitiva, lo que en los hoteles llamamos Procedimientos Operativos y Estándares de Servicio.
Especifiquemos expectativas individuales y colectivas, claramente definidas, que sean medibles y cuantificables, procesables y automatizadas cuando se pueda.
El libro de texto con el que opera cada departamento dentro de su establecimiento.