El papel del Trabajador en el Triángulo de la Excelencia en la Gestión Hotelera orientada al cliente
La calidad y excelencia en el trabajo dependen de la implicación y formación adecuada del trabajador, quien debe tener libertad de acción y responsabilidad para responder a los deseos del cliente. La gestión de errores es fundamental para la mejora y la calidad. #CalidadLaboral
- El trabajador, junto con el cliente, forma la parte activa de la consecución de la excelencia
- No hay calidad sin una implicación seria del trabajador
- Pero tampoco la hay sin una adecuada formación del mismo
- Tengamos en cuenta que la calidad se va creando durante esos momentos en que trabajador y cliente se relacionan, en los llamados momentos de la verdad

El trabajador, junto con el cliente, forma la parte activa de la consecución de la excelencia. Si la calidad es la materialización de la excelencia en una serie de objetivos medibles, el trabajador es el elemento dinamizador de los elementos disponibles para llegar a esa calidad.
No hay calidad sin una implicación seria del trabajador. Pero tampoco la hay sin una adecuada formación del mismo. Tengamos en cuenta que la calidad se va creando durante esos momentos en que trabajador y cliente se relacionan, en los llamados momentos de la verdad. Sin un adecuado conocimiento, no sólo de la parte técnica de su trabajo, sino también de la parte humana, es imposible que el trabajador pueda responder adecuadamente a los deseos del cliente, a la calidad que define el cliente.
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