No Todas las Quejas Merecen Cambiar Tu Hotel
No todas las quejas deben provocar cambios en un hotel. La clave está en diferenciar entre los fallos reales del servicio, las preferencias personales y las opiniones de clientes que no pertenecen al segmento objetivo. Saber relativizar determinadas críticas protege el posicionamiento, fortalece la propuesta de valor y evita decisiones impulsivas que terminan alejando a los huéspedes que realmente interesan.
- La Pregunta que Todo Hotelero Debería Hacerse Antes de Cambiar Nada
- Cómo Relativizar una Queja sin Ignorar al Cliente
- La Importancia de Escuchar al Cliente Adecuado Hay una escena que se repite con demasiada frecuencia en muchos hoteles
- Llega una reseña negativa, una queja especialmente dura o un comentario demoledor en redes sociales y, de repente, toda la organización entra en modo pánico

La Importancia de Escuchar al Cliente Adecuado
Hay una escena que se repite con demasiada frecuencia en muchos hoteles. Llega una reseña negativa, una queja especialmente dura o un comentario demoledor en redes sociales y, de repente, toda la organización entra en modo pánico. Se convocan reuniones, se cambian procedimientos, se modifican servicios e incluso se replantea el posicionamiento del establecimiento. Todo por intentar satisfacer a un cliente que, probablemente, nunca debió haber elegido ese hotel.
Con los años he aprendido que escuchar al cliente es una obligación, pero dar el mismo peso a todas las opiniones es un error estratégico. En Hotelería existe una tendencia peligrosa a considerar que cualquier crítica representa una oportunidad de mejora. En realidad, algunas sí lo son. Otras, simplemente, evidencian que ese huésped nunca pertenecía al público para el que fue diseñado el producto.
No te quedes a mitad de la idea.
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